sábado, 22 de agosto de 2015

Ser moderado se ve mal

Entre Calderón y Peña han logrado que se vea mal ser moderado. ¿Cómo se puede ser moderado ante la ceguera de Calderón o la sordera de Peña? ¿Cómo poder serlo cuando las políticas y las acciones de las dos últimas administraciones han estado orientadas a beneficiar a pequeños grupos de incondicionales?

Calderón con tonterías como la Estela de Luz, Oceanografía o el GT-300, artefacto que terminó por convertirse en el epítome de su guerra idiota, y por consolidar la percepción que muchos mexicanos tienen de los abusos de que es capaz el PAN en el poder. La necedad de hacer candidata a la presidencia a su esposa, sólo presagia más polarización y más conflicto. Su apuesta no es generar algún consenso ni reconciliar al país. Es volver a agitar los espectros del PRI corrupto y la izquierda populista y sacar quizás un 28 o 30 por ciento del total del voto. Su cálculo es que no necesitan más pero que, incluso si fuera necesario, podrían sacar más polarizando a la opinión pública con el mismo recurso de 2006: López Obrador es un peligro para México. Y hay un sector de la opinión pública tan profundamente anti-AMLO que más que buscar por quién votar en 2018, busca--desde ahora--a quién podría parar a AMLO en 2018.

Peña con su relación tortuosa con OHL, HIGA y su necedad en apostarle todo a programas asistencialistas como la Cruzada, a reformas que van contra la lógica de los mismos mercados que quiere "conquistar" y el desorden y la corrupción que exhiben casos como el de la Casa Blanca o la fuga del Chapo. Son tantos los excesos, abusos y tonterías del actual gobierno que no tiene sentido siquiera intentar aquí algo parecido a un recuento. El resto del PRI ofrece un panorama aterrador: la soberbia de Osorio o Videgaray; la frivolidad y amor por la tenebra de Nuño; el retorno de lo peor del salinato: Beltrones y su grupo.

Y voltear a la izquierda no ayuda. Ve uno el manejo que la PGJDF ha dado al caso #Narvarte y queda claro que el PRI creó una escuela, la del "carpetazo" y que de ahí no saldrá otra cosa que no sean calumnias contra las víctimas. El tongo de la Línea 12 demuestra una de dos cosas. Si es cierto que Marcelo Ebrard maniobró como dice la versión oficial para hacer la línea mal, un sector de la Izquierda partidista es tan corrupta como el PRI o quizás más, pues las líneas 1, 2 y 3, las que hizo el viejo PRI, siguen ahí; prestan servicio a pesar del mal mantenimiento. Son de las pocas cosas seguras en la Ciudad de México. Si la versión oficial de lo que ocurrió en la Línea 12 no es verdad, entonces otro sector de la Izquierda partidista es tan corrupta como el PRI o quizás más, pues prefirió sumir a la Ciudad de México en un ciclo de conflicto innecesario, sólo para justificar la manera en que decidieron resolver sus pugnas.

Sin importar qué resulte de la crisis de la Línea 12, Ebrard tiene demasiados esqueletos en el clóset. Están los presos políticos del 1 de diciembre de 2012, ya liberados gracias a una monumental maniobra del gobierno de Mancera que, de otro modo, se hubiera visto obligado a validar una averiguación previa tramposa. Está la manera en que privatizó Chapultepec para recibir dinero de la familia Aliyev, otro de los entuertos que Mancera debió resolver sin que hubiera necesidad.

Del lado de Morena yo espero que más temprano que tarde Monreal haga gala del nepotismo y la corrupción que caracterizaron a su gestión como gobernador de Zacatecas. Nada hay en su pasado, más allá de los berrinches performativos que tanto le gustan, que hable de una posible esperanza de cambio. AMLO mismo no garantiza cosa alguna. La manera en que impuiso en la Ciudad de México el capricho inútil de los Segundos Pisos, elevado a arte por Ebrard, es un pésimo presagio de la manera, tan ciega y sorda como las maneras de Calderón y Peña en que gobernaría.

Y los medios, salvo notabilísimas excepciones, son sólo bocas de ganso de grupos empresariales que se dedican a otras cosas y que tienen periódicos, revistas o portales para extorsionar, no para informar y menos para impulsar alguna agenda de cambio medianamente sensato. Están para sacar dinero de publicidad, para traficar influencias y para defender sus intereses en otras ramas de la actividad económica.

Las iglesias tampoco ayudan. La mayoritaria está demasiado enlodada por el legado de Marcial Maciel y quienes lo encubrieron y se beneficiaron con su tortuosa generosidad. Y, a diferencia de EU, donde varios curas y obispos han renunciado e incluso enfrentan juicios civiles por los abusos, acá no pasa nada. Las minoritarias son una mala copia de la mayoritaria. Ahí está Rosi Orozco y quienes regentean al PES en Hidalgo, Chiapas y Baja California. La mayoritaria y las demás, están obsesionadas con obtener beneficios e impunidad y sólo actores marginales hacen cosas serias, que no vayan en la lógica de dar un barniz teológico a distintas formas de exclusión.

El empresariado, que muchos todavía ven como un posible invernadero de liderazgos capaces de introducir cambios, está demasiado contento con sus relaciones marcadas por el favoritismo, el nepotismo y otras formas de conflicto de interés, como para ofrecer alguna propuesta de cambio. En México no hay, por ejemplo, un Mauricio Macri, que pudiera generar siquiera la expectativa de un empresariado capaz de promover alguna agenda democrática.

Ni siquiera es posible pensar en el último recurso de los autoritarismos, las fuerzas armadas, pues hay demasiadas pruebas de su complicidad con narcos y con políticos como para imaginar que una solución militar pudiera ofrecer algo más que los mismos niveles de corrupción con muchas más violaciones de los derechos humanos.

Pedir respeto a los derechos humanos, justicia y mínimos de bienestar, se ve mal. Las élites de la política, la economía, las fuerzas armadas, los medios y la religión, incapaces de advertir y prevenir abusos y conflictos por su proceder egoísta, marcado por el corto plazo y el sectarismo, que sólo ven por sus propios intereses, nos han llevado a una época en que ser moderado resulta crecientemente incómodo.

lunes, 17 de agosto de 2015

Algunas ideas sobre los resultados de la elección interna del PAN

Este es un ejercicio muy sencillo de análisis estadístico para tratar de entender qué pasó con la elección del CEN del PAN de este domingo. El análisis está limitado porque sólo se publicó el resultado por entidad de la república y no por distrito electoral federal.

Eso hace más difícil ver si quienes aportaron más votos a Anaya fueron personas residentes en zonas rurales. Si así fuera (y tengo razones para creerlo), se podría demostrar que hubo algún tipo de manipulación o falsificación del voto en el proceso. No es posible por las limitaciones de los datos de origen, que son los que publicó el CEN del PAN en su página Web.

Los datos reúnen, por una parte, la información sobre el resultado de la elección federal de 2015 en tres formas. Una, el porcentaje del total de votos para el PAN en cada una de las 32 entidades y, la segunda, el porcentaje del total de votos que cada entidad aportó al caudal total de PAN en esa elección. Por otra parte, la información sobre los votos por Ricardo Anaya, Javier Corral y los votos nulos se someten al mismo tratamiento. Primero aparece el porcentaje total de cada una de las opciones (Anaya, Corral y Nulo) en cada entidad y, en segundo lugar, el porcentaje total de votos que cada entidad aportó al caudal de votos de cada una de esas opciones. Finalmente, estos conjuntos de datos fueron sometidos a ejercicios de correlación entre sí.

Para cada uno de esos conjuntos de datos se calculó el promedio y la desviación estándar. Aunque no hubo estados "zapato", en 28 de las 32 entidades, ocho de cada diez votos fueron para Anaya, pero en ninguno--¡ni siquiera en Chihuahua!--ganó Corral. En nueve de las 32 entidades, nueve de cada diez votos fueron para Anaya, cosa que resulta extraño, por decir lo menos. Además, la distribución de los votos no es normal, aunque tampoco es posible decir que estén completamente fuera de la lógica o la probabilidad (como sí ocurrió en la elección federal con los votos a favor del Verde, que se distribuyen de manera "anormal" en Chiapas. Lo mismo puede decirse de los votos por Corral y de los nulos.

A pesar de ello, en lo que hace a los votos nulos es posible observar comportamientos que deberían mover a reflexión. Entre las entidades con mayor cantidad de nulos están cuatro estados con largas tradiciones de militancia por el PAN (Yucatán, Puebla y Durango) y un estado que está gobernado por el PAN (Baja Sur). Que en esas cuatro entidades más del tres por ciento de las personas que votaron hayan ido a la urna a anular su voto debería ser un mensaje que la nueva dirigencia nacional y las dirigencias estatales deberían considerar. Hubiera sido muy importante considerar la abstención, pero esos datos no han sido publicados.



Al considerar la columna con los datos sobre el porcentaje de votación que cada entidad aportó a cada uno de los dsos candidatos y sus fórmulas y al contingente de los anulistas es importante decir que el análisis asume que, al menos en principio, tendría que haber alguna correspondencia o correlación entre la cifra que cada entidad aportó al PAN en 2015 y lo que aportó a cada uno de los candidatos y al contingente de los votos nulos. La correlación existe y de hecho es muy elevada (más de 0.8 con un valor máximo posible de 1.0), pero llama la atención que Veracruz haya aportado más de 20 mil votos, lo que le representó a Anaya poco más del once por ciento del total de sus votos. Es mucho cuando se considera que en las elecciones de 2015 Veracruz sólo aportó el 6.8 por ciento del total de los votos del PAN. En Guerrero, el PAN cosechó el 0.87 por ciento del total de sus votos de 2015, pero Anaya capturó casi un 2.7 por ciento de su total en Guerrero y algo parecido ocurrió en Oaxaca. Esos son comportamientos atípicos que tendrían que analizarse con mayores datos para poder explicarlos.

El resto de los estados está más o menos alineado, aunque hay estados como Guanajuato en los que el PAN obtuvo en 2015 el 9.1 por ciento del total de sus votos, pero que sólo le dieron a Anaya el 4.69 por ciento del total. Ello podría ser el resultado de la distorsión que genera Veracruz, pero se necesita un análisis más detallado que incluyera la cifra sobre abstención para poder asegurarlo. Algo parecido ocurrió en el Distrito Federal y en Yucatán.

Sin embargo, hay entidades como Nuevo León, que en 2015 aportó el 8.18 por ciento del total de los votos del PAN, pero que sólo aportó 6.1 por ciento de los votos para Anaya. De nueva cuenta, se necesitan más datos, más precisos, para poder explicar las diferencias.

Lo que es un hecho es que Veracruz aparece con un comportamiento anómalo (por decir lo menos) para una entidad que sólo ha tenido gobiernos municipales del PAN y que no está entre las que más votos le aportaron en las elecciones de 2015. De igual modo, están los casos de entidades que suelen ser de las que más aportan a los caudales electorales del PAN, pero que no lo hicieron en esta elección interna, como es el caso de Guanajuato.

Depurar el padrón interno debería ser una prioridad que la nueva dirigencia se tome en serio, del mismo modo que debería tomarse en serio investigar por qué en estados con largas tradiciones de militancia en el PAN, como Yucatán, hubo tantas personas que anularon su voto y por qué en otras entidades, como Nuevo León, Guanajuato o el DF, hubo lo que parece ser desinterés de las bases del PAN en el proceso interno.




lunes, 27 de julio de 2015

Antes de celebrar el sometimiento de la CNTE-S22


La desaparición del IEEPO y el sometimiento de la CNTE-S22 puede ser muy útil para remediar problemas graves en Oaxaca, pero no nos engañemos. Oaxaca no es el único estado que padece por el mal desempeño educativo o por la mala administración de los sistemas educativos locales y no hablo sólo de los ejemplos más sencillos (Michoacán, Guerrero y Chiapas).

Otros estados con altos índices de marginación, mala infraestructura educativa y malas prácticas de administración pública en los gobiernos estatales, DONDE LA CNTE NO ES EL ACTOR CLAVE, están en una situación similar a la de Oaxaca... y a la de Michoacán, Guerrero y Chiapas...

Hago notar algo. La CNTE-S22 no permitió que PISA 2012 se aplicara cabalmente en Oaxaca en 2012, PERO tampoco se pudo realizar la prueba en Michoacán (comprensible dado el grado de conflicto social ahí) y TAMPOCO se pudo realizar en SONORA, por eso es que no verán datos de esos estados en las gráficas.

La primera es una tabla sobre cobertura. Oaxaca no es el peor estado en términos de cobertura, hay otros sin CNTE y sin tanta pobreza o marginación donde la cobertura es peor. Los datos son los oficiales y el IEEPO podría haber falseado los datos, pero--aún así--los datos de Jalisco o el Estado de México son para llorar... En ninguno de esos estados hay CNTE-S22...



Luego vienen las medias estatales para PISA 2012... De nuevo, Oaxaca, Michoacán y Sonora NO están. Nótese que los números de Guerrero o Chiapas no son muy distintos de los de Tabasco y Campeche. En ninguno de esos estados hay CNTE-S22.




 Finalmente, están los porcentajes de estudiantes por nivel de desempeño en PISA-2012. De nueva cuenta Campeche y, sobre todo, Tabasco, presentan desempeños que están muy lejos de ser óptimos a pesar de que ahí no hay CNTE-S22.



Hay una paradoja en todo esto, si la CNTE no hubiera impedido la aplicación de PISA (o de otros instrumentos) durante su reinado en el IEEPO sería más fácil que demostraran que ellos no explican el problema del mal desempeño educativo en Oaxaca. Es cierto, complican el problema de la educación con sus movilizaciones y actitudes, en algunos casos criminales, pero no es la única variable a considerar...

Y otra cosa. El caos en el que se sumió a la educación de Oaxaca, no fue decisión exclusiva de la CNTE. El diseño original lo hizo, en los noventa, Heladio Ramírez, priísta si los ha habido, y lo empeoraron Diódoro Carrasco, Murat, Ulises Ruiz y el propio Gabino Cué...

Y no me retracto de ninguna de mis críticas a la CNTE-S22 por impedir evaluaciones benévolas como PISA (a diferencia de monstruosidades como ENLACE). Creo que se han equivocado en muchas ocasiones y que tienen una vocación por la violencia que hace muy difícil--al menos para mi--tener alguna simpatía por ellos...

(Todas las gráficas se tomaron de México en PISA 2012, publicado por el INEE. Disponible en http://publicaciones.inee.edu.mx/buscadorPub/P1/C/I125/P1CI125.pdf)

viernes, 12 de junio de 2015

Se acabaron los "niños de papá"...

La magnitud de la más reciente reforma de @Pontifex se puede comprender mejor a la luz de la manera en que la crisis de abusos por parte del clero ha transcurrido en México.

Antes de la reforma, era posible acusar a un obispo, pero las posibilidades reales de que algo ocurriera con esa acusación dependían mucho de los amarres de los obispos en la curia vaticana. A eso se refirió el propio papa Bergoglio con lo de los "niños de papá" (http://www.cruxnow.com/church/2015/06/10/no-more-daddys-boys/) que, por cierto, es una expresión que (¡Sorpresa, sorpresa!) ningún medio católico recogió, sólo la prensa católica en inglés que es la única que informa de estas cosas. La expresión, creo, captura muy bien las causas de la crisis que vive la diócesis de Mineápolis, donde el arzobispo Nienstadt decidió no atender los muchos llamados que se le hicieron sobre las andanzas de uno de sus protegidos, el cura Wehmeyer.

Con la reforma, se establece un mecanismo concreto, preciso, para procesar las acusaciones que las personas afectadas hagan respecto de los obispos. Eso no existía antes.

Y otra cosa, la reforma de esta semana se complementa otras reformas que el papa ha venido articulando en los últimos dos años. La primera, quizás la más importante, fue la creación de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, del 22 de marzo de 2014 (https://w2.vatican.va/content/francesco/en/letters/2014/documents/papa-francesco_20140322_chirografo-pontificia-commissione-tutela-minori.html).

Luego, el 5 de noviembre de 2014, vino la reforma de Pastor Bonus, la constitución apostólica que regula las relaciones de los obispos con la curia romana y que ahora establece la autoridad del papa para pedir la renuncia de un obispo que incumpla con su responsabilidad y que era una de las cosas de las que se valían los pederastas y sus encubridores para actuar como lo hacían (http://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2014/11/05/0821/01739.html).

Luego vino una carta del papa a las conferencias de obispos y superiores de órdenes religiosas del 2 de febrero de 2015 (https://w2.vatican.va/content/francesco/es/letters/2015/documents/papa-francesco_20150202_lettera-pontificia-commissione-tutela-minori.html).

Finalmente, en mayo 8 de este año se publicó otro documento afianzando a la Comisión para la Protección de Menores (https://w2.vatican.va/content/francesco/es/letters/2014/documents/papa-francesco_20140322_chirografo-pontificia-commissione-tutela-minori.html).

Una manera de entender el alcance es observar el vía crucis que vivió Alberto Athié para defender a las víctimas mexicanas de pederastía y que se topó con la pared de la red de complicidades de los obispos mexicanos con algunos de los exnuncios apostólicos en México y con funcionarios de la curia vaticana para que nunca prosperaran las acusaciones contra patanes como Marcial Maciel.

El asunto, la gran pregunta, es cómo se van a procesar las denuncias. Si la viabilidad de una denuncia depende de lo que quiera o no quiera hacer el nuncio en cada país, será difícil que prospere, pues ya sabemos cómo se las gastan algunos de los representantes papales acá en México y en otros países, donde básicamente se mimetizan con los vicios del lugar en que trabajan.

sábado, 23 de mayo de 2015

Sobre los mandos únicos policiacos

Este texto fue parte de una respuesta que dí mucho más larga a una entrevista sobre la seguridad pública en México en la actualidad.

Tendría que haber más crítica a su presencia y exigir mejoras a las policías municipales y estatales. Tristemente, la opinión pública mexicana es muy infantil en estos temas. Envipe 2014 confirmó lo que ya se veía en ediciones previas de Envipe sobre la disposición de una mayoría de personas de desaparecer las policías municipales para integrar mandos únicos. El mando único no es ajeno a la vida pública mexicana. En la capital, desde hace muchísimos años, existe mando único de la policía, pero ello no garantiza una seguridad pública más eficaz, más cercana o más confiable. Incluso los mismos gobernantes de la capital admiten que el DF ha estado exento de la violencia que padecen otras ciudades porque los cárteles así lo quieren, porque necesitan una suerte de territorio neutral que, de cualquier modo, no es neutral del todo, pues hay pequeños cárteles locales que controlan el tráfico de drogas ilegales.

Pero la opinión pública se expresa a favor de soluciones simplonas, vistosas, que aparentemente resuelvan, aunque en los hechos no sea así. Son más de 30 años de participación del ejército en operaciones de combate al crimen organizado, y no logran los objetivos que se trazan. Lamentablemente, tampoco se ha hecho mayor cosa por fortalecer, por ejemplo, a las policías locales.

México tiene una muy lamentable tradición autoritaria que le apuesta a que si alguien, el presidente, por ejemplo, tiene todo el poder para resolver los problemas, los problemas se van a resolver. Todo es un problema de “voluntad política”, sueles escuchar en las mesas de debate y tertulia política. Yo creo que los problemas de seguridad se resuelven, más bien, multiplicando el número de las instituciones capaces de intervenir. Dadas las características geográficas de México (nada que ver con los países relativamente pequeños de Europa), se requieren de policías muy capaces en tres, cuatro o hasta cinco niveles, además de policías especializadas. En una ciudad como Nueva York, por ejemplo, además de la policía preventiva de la Ciudad de NY, la policía estatal (State Troopers) pueden intervenir, del mismo modo que—por ejemplo—en las fronteras de la ciudad de NY con otros condados, como Westchester, pueden actuar de manera indistinta las policías de cualquiera de las dos jurisdicciones. Luego están todas las agencias de seguridad federales, desde el más convencional FBI, hasta cuerpos muy especializados como la ATF o la DEA, pero también la policía postal o el Servicio Secreto, que es responsable de perseguir la falsificación de billetes o monedas. En California, por ejemplo, la situación es más compleja que en NY. En California además de las policías locales, de Los Ángeles, por ejemplo, está la policía de caminos (CHIP), las oficinas del Sheriffs de condado, además de las municipales de los lugares que pueden sostener una policía propia, además de todas las autoridades federales y de algunas autoridades que no son policías pero que pueden recurrir al uso de la fuerza de ser necesario con relativa facilidad como los Child Welfare Services.

En México todas esas atribuciones están concentradas exclusivamente en la PGR que ha ganado muchas atribuciones en los últimos años a expensas de las procuradurías (fiscalías) de los estados. Quitar las policías municipales, como el PRI desea ahora es quitar una lógica, un punto de observación del fenómeno criminal que es muy útil, si se le sabe utilizar. Tristemente, la propuesta está más orientada por el cálculo electoral y por las tradiciones autoritarias de la política mexicana que por otra cosa.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Aquel primer silencio de Stereorey (2011)

Este es un texto que escribí en Facebook, casi sobre la marcha, cuando Carmen Aristegui pateó el avispero con la pregunta sobre si Calderón era o no alcohólico en 2011. Joaquín Gutiérrez Niño lo publicó en su bitácora sobre la radio mexicana. Le agradezco mucho a él que lo haya recuperado porque suele ser que es muy difícil recuperar cosas que uno escribe en Facebook...

En la bitácora de Joaquín está en -> https://dialdigital.wordpress.com/2011/02/10/aquel-primer-silencio-de-mvs/#more-287

En 1982, cuando MVS era todavía Stereorey, la emisora transmitía un brevísimo noticiero centrado en finanzas conducido por José Antonio Pérez Stuart, llamado Portafolios, como la columna que tuvo varios años en Excélsior.

Cuando José López Portillo, al inicio del “mini-sexenio” (de septiembre a noviembre de 1982), decidió estatizar la banca e imponer control de cambios, Pérez Stuart, por su cuenta o con la bendición de Joaquín Vargas, dueño de Stereorey, criticó severamente las decisiones de JLP.

Tanto, que Stereorey salió del aire durante tres días. En esas épocas–obviamente–nadie hizo mayor escándalo por la decisión del gobierno. Ni siquiera Pérez Stuart o Stereorey hicieron ruido acerca de la suspensión. A los pocos días del informe, la estación volvió a transmitir su programación, que era parecida a lo que ahora sería Adulto Contemporáneo, con el noticiero de Pérez Stuart poco después del cierre de las 3 pm.

Lo importante, es que a pesar de la sanción–obviamente injusta–Joaquín Vargas se mantuvo firme, no se disculpó públicamente, como tampoco lo hizo Pérez Stuart, que estaba muy lejos de ser un paladín del periodismo, la libertad de prensa ni nada por el estilo.

Todo lo contrario. Pérez Stuart era bastante derechoso. La crítica a JLP iba en la lógica de que era una forma de cubanizar a México, o algo parecido.

El gobierno, ahora en manos del PAN, que se opuso en su mayoría en 1982 a la estatización de la banca (sólo Carlos Castillo Peraza la apoyó), lejos de aceptar la crítica desde distintos frentes, presiona a los Vargas de modo que, como buenos juniors que son, se quiebran y se detona un escándalo que, a final de cuentas, sólo exhibe la irracionalidad en el manejo de las concesiones del espectro radioeléctrico.

Lo más importante, sin embargo, es que después de ese episodio, don Joaquín Vargas se echó para adelante. Lejos de actuar como lo hacen sus hijos, dominados por el temor, echó a andar el proyecto Telerey, una productora independiente de TV en México

Creció además el número de estaciones de su grupo, sea como Stereorey o como FM Globo (la actual EXA), y todavía le dio vida a Multivisión, como sistema de TV de paga.

Don Joaquín, come-curas furioso, de la vieja escuela, todavía le entró al proyecto Direc-TV que, desafortunadamente murió por las prácticas monopólicas de Televisa, solapadas y promovidas desde el gobierno federal. Lo importante, en lo que hace a su legado es que no le tuvo miedo a enfrentarse al gobierno, a imaginar usos para los medios de comunicación. En algunas cosas se equivocó. Entregar Stereorey al merolico Pedro Ferriz de Con, implicó–en el largo plazo–la muerte de la estación que sus pusilánimes hijos incluso hundieron más cuando hicieron de la antigua Stereorey una estación grupera, algo que ocurrió luego de otros tumbos, pues luego de que Pedro Ferriz salió, llegó José Luís Peimbert, y luego–a su salida de Televisa–llegó Guillermo Ortega Ruiz.

El regreso de Aristegui al 102.5 FM implicó sacar a la antigua Stereorey del bote de la basura donde los hijos de don Joaquín la habían puesto. Y aunque ni por asomo escuchaba yo a Carmen o algún programa de esa estación, cualquier cosa era mejor que una estación grupera, sabía del impacto que tenía para muchos, como mi madre, que es fan a muerte de Carmen y está profundamente encabritada por su salida del aire.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La crisis de nuestra época

Pedir la renuncia del jefe de Estado y de gobierno en un régimen presidencial es algo demencial. Los ejemplos de las ocasiones en que eso ha ocurrido son todos terribles.

De nuestra historia, la renuncia de Pascual Ortiz Rubio fue resultado de una prolongada crisis en la élite política de la época detonada por el asesinato de Álvaro Obregón, pero que no se resolvió con la elección de Ortiz Rubio en 1930, ni con su salida en 1932, ni con la elección de Lázaro Cárdenas en 1934. Cárdenas debió echar a Calles al exilio, en California para ser más preciso, para que la crisis terminara.

En Estados Unidos el ejemplo inevitable es el de Nixon. Para que Dick renunciara tuvieron que conjuntarse factores como el control demócrata de ambas cámaras del Congreso, el cansancio con la guerra de Vietnam y su ampliación a otras regiones de la antigua Indochina, y los efectos de aquella renuncia todavía se viven hoy en EU. Si Hillary Clinton decide (como todo parece indicar) ser candidata a la presidencia, enfrentará, casi 50 años después los efectos de su participación en el equipo de abogados que acorraló a Nixon y lo forzó a renunciar. Y algo más, la renuncia de Nixon también fue facilitada por la crisis que propició la salida de su vicepresidente, Spyro Agnew, y el nombramiento muy accidentado de Gerald Ford como sucesor de Agnew y eventualmente del propio Nixon.

Otros ejemplos de renuncias en países de régimen presidencial, son las de los presidentes argentinos Arturo Illía (en los sesenta) y Estela Martínez de Perón (en los setenta), en la inteligencia de que ambos renunciaron a punta de pistola y obligados por una configuración política que los había reducido a figuras decorativas.

Uno podría agregar a Salvador Allende, pero--hasta donde se sabe--él evitó por todos los medios renunciar y prefirió hacerle frente al golpe de Estado en su contra.

A nadie le conviene apostarle en México a una inestabilidad política de esas dimensiones. Sin embargo, debería ser claro para nuestros políticos que ellos tampoco facilitan el que salgamos de este agujero en que nos ha colocado su soberbia, su arrogancia e indisposición a siquiera aparentar arrepentimiento por sus actos.

Tampoco ayudan los académicos y/o intelectuales (y la presunción de ser intelectual a estas alturas en México es ya en sí misma un acto de soberbia) que insisten en lavarle la cara con argumentos legalistas y/o cientificistas para decir que las cosas no son tan graves como parecen.

¿Cuántos muertos más necesitan los intelectuales orgánicos de los gobiernos del PAN (María Amparo Casar, Leonardo Curzio, etc.), los del PRI (José Carreño Carlón, el rector de la UNAM Narro) o los de las televisoras (Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín), para admitir que vivimos una crisis profundísima?

¿Qué se necesita además de casi 20 años de crecimiento magro, ridículo, que no logra generar empleos? ¿Qué tiene que pasar, por ejemplo, para que la señora Casar nos quiera convencer con su perspectiva "de largo plazo"?

En el largo plazo, lo que demuestran estas últimas dos décadas es que el pais no avanza, no genera empleos, no mejora la calidad del desempeño de las instituciones.

¿Y de Enrique Krauze? ¿Qué clase de servicio le presta al legado de Octavio Paz del que, de manera arrogante, se presenta como heredero universal al apostarle a que esto se va a resolver con una ronda de sillas musicales en Los Pinos y una "disculpa" que nadie va a creer?

El régimen presidencial no ofrece salidas sencillas a la crisis que vive México. Pero apostarle a eso, a que no hay salidas fáciles dada la naturaleza del régimen, también resulta sumamente irresponsable.

Dadas las rigideces del régimen presidencial, su doble mandato y la imposibilidad práctica de disolver al gobierno en funciones para convocar a elecciones adelantadas, lo único que queda es la prudencia, la sensatez y la responsabilidad de los actores. Lamentablemente, nada de eso ha estado presente en las últimas semanas en México.

El proceder de la presidencia ha sido arrogante. El del Legislativo, lacayuno. Además, desde el Gobierno del DF se confirma que la sordera y la ceguera de los políticos mexicanos no es exclusiva de los priístas.

El nombramiento de Óscar Kaufmann como vocero del GDF es una afrenta por el pasado de Kaufmann vinculado más a la fabricación de excusas para el Grupo Minero México, que para la comunicación de lo que sea que haga el gobierno de Miguel Mancera. A ello se deben agregaron los tumbos dados en el manejo de las manifestaciones, como el anacrónico uso de "orejas" que, como si todavía viviéramos en 1985, deben reportar en papelitos llenados a mano, qué dicen o dejan de decir los participantes en las marchas, así como la destitución del secretario de Seguridad Pública.

Y en muchos estados de la República la situación es terrible. Puebla es una fábrica de violaciones a los derechos humanos; en Chihuahua hay serias dudas sobre la ética del proceder del gobernador Duarte y es claro que Gabino Cué, en Oaxaca, prefiere seguir pagando la factura de su elección a la CNTE antes que impulsar alguna reforma educativa en esa entidad.

Pero que entidan la magnitud de la crisis nuestras élites...